domingo, 10 de noviembre de 2013

VIAJE A AMERICA DEL SUR - H. M. Brackenridge


      Hyspamérica
      2 tomos
                      1988 - 511 pág             

Henry M. Brackenridge nació en Pittsburgh, Pennsylvania en 1786. Perteneciente a una familia de juristas, ingresó al foro a la edad de veinte años.
En 1817 - 1818 integró en calidad de secretario la misión que el presidente Monroe envió al sur del continente, encabezada por C.A.Rodney, con el cometido principal de recabar informes acerca de la situación reinante en los países recientemente emancipados del dominio español con vistas a un eventual
reconocimiento de la independencia por parte del gobierno norteamericano. Brackenridge recogió las notas tomadas durante su viaje en la obra titulada Voyage to South America, que apareció en dos volúmenes en Baltimore en 1819, y fue reeditada en Londres un año más tarde. La primera versión castellana, que data de 1927, llevó el título de La independencia argentina.

TITULO ORIGINAL  
                                     Voyage to South America.
                                     Performer by Order of the American Government, in the years                                       1817 and  1818, in the Frigate Congress.

TRADUCTOR    
                                     Carlos A. Aldao         


viernes, 18 de octubre de 2013

BUENOS AIRES Y MONTEVIDEO - Emeric Essex Vidal


                                                                     Emecé 
                          1999 - 171 pág


Emeric Essex Vidal (BrentfordInglaterra29 de mayo de 1791-BrightonInglaterra7 de mayo de 1861) fue un marino inglés y pintor aficionado, autor de las primeras pinturas realizadas sobre la vida pública en Buenos Aires y Montevideo.
Vidal nació en Inglaterra e ingresó de niño a la marina británica, en la que se desempeñó como oficial y escribiente, hasta 1853. En el curso de sus viajes, Vidal realizaba acuarelas con el fin de representar con el mayor realismo posible lo que veía, especialmente los paisajes, tipos humanos, vestimenta y actividades características de los lugares y pueblos que visitaba.
Vidal estuvo en Buenos Aires y Montevideo dos veces: en los últimos meses de 1816 y en 1828-1829.
Su primera visita de 1816, se realizó dentro de un período de dos años (del 7 de mayo de 1816 al 28 de septiembre de 1818) en los que fue destinado a la flota inglesa en el Atlántico Sur, desempeñándose como contador del buque de S.M.B. “Hyacinth”, fondeado en Brasil, y secretario del almirante de la escuadra. Es en este período en el que realiza la mayor parte de las acuarelas por las que fue reconocido.
Las acuarelas realizadas por Vidal en su primer viaje, despertaron en ese entonces interés en Gran Bretaña, donde se publicó en 1820, una libro titulado Picturesque Illustrations of Buenos Ayres and Montevideo (Ilustraciones pintorescas de Buenos Aires y Montevideo), editado por R. Ackermann, que incluye una serie de 22 acuarelas realizadas en Inglaterra a su vuelta, sobre la base de las realizadas en su viaje.
En ese libro, el editor escribió en la presentación:
...el autor de este trabajo se contentó con bosquejos, originalmente sin vistas a publicarlos, algunos rasgos característicos que presentaban las ciudades de Buenos Aires y Montevideo, y aquellas singularidades en las costumbres, maneras e indumentarias de las gentes en la forma más sorprendente que se les presentaran durante una residencia de tres años en el país. Estos diseños, cree él, resultarán tanto más aceptables a los interesados, cuanto que, a su conocimiento, ninguna ilustración gráfico de esos lugares había sido, hasta ahora, presentada al público.
Esas láminas publicadas en 1820, fueron utilizadas varias veces en las décadas siguientes para ilustrar publicaciones relacionadas con el Río de la Plata, pero recién en 1946 Vidal fue considerado como precursor de la pintura argentina.

                             
El Fuerte y la playa baja, su primera acuarela (1816).












 "Matadero sur".

sábado, 12 de octubre de 2013

LAS PROVINCIAS DEL RIO DE LA PLATA EN 1816 - Jean Adam Graaner


                                                            Librería y Editorial El Ateneo
                                                                                1949  -  134 pág



Para quien pasa un par de días en Buenos Aires es imposible dejar de notar que el 9 de Julio es una fecha especial de la historia argentina: la principal y más ancha avenida de la ciudad (140 metros) lleva esa fecha, 9 de Julio, como nombre. Fue el 9 de Julio de 1816 que la Argentina declaró su independencia de la monarquía española. Como la historia fue escrita después, parece que la república era la elección lógica como la forma de gobierno de la nueva nación independiente. Otras fuentes, sin embargo, han señalado que el consenso fue una construcción posterior y que en realidad tuvieron lugar arduas discusiones sobre la forma de gobierno a implementar.Un detalle de aquel histórico día en el Congreso de Tucumán puede confirmar que en verdad habían intenciones de continuar con la vía monárquica. En el momento de la declaración formal de la independencia había un solo extranjero en el lugar, un oficial sueco de nombre Johan Adam Graaner.

Nadie puede decir con seguridad cómo llegó Graaner a tomar parte del Congreso en Tucumán y las teorías que se han dado como explicación son muchas. Una de las más controversiales es que estaba allí ese día para sondear la posibilidad de que el rey sueco Karl XIV Johan fuese rey de la Argentina. Entre las notas que Graaner escribió sobre sus impresiones del Congreso aparece que hubo una propuesta de establecer una monarquía constitucional con algún príncipe europeo. Otros, incluyendo al propio general Manuel Belgrano, habrían argumentado a favor de una resurrección del viejo Imperio Inca instalando a un descendiente del último emperador en el trono argentino, lo cual a su vez iba a estimular a los peruanos a levantarse en revuelta contra los españoles. Esos planes fueron tratados en gran secreto lo cual contribuyó a que quienes escribieron la historia dijeron que había consenso sobre la forma de gobierno a implementar. A su regreso a Suecia Graaner entregó una carta del Director General Pueyrredón así como una memoria detallada de su viaje a la Argentina al príncipe sueco. Se especula en cómo Graaner pudo haber financiado un viaje tan caro y cómo había tenido acceso a los círculos de poder más elevados de la Argentina de entonces y participar incluso del Congreso de Tucumán si no fuese mediante un encargo directo de la cabeza de estado sueco. En ese tiempo apenas un puñado de suecos habían puesto sus pies en Argentina y pasaría tiempo antes que otros comenzaran a llegar allí.

Otra posible explicación de la presencia del sueco es que era en realidad un enviado del príncipe de la corona sueca, pero no para investigar la posibilidad de su acceso al trono sino para investigar las posibilidades de intercambio comercial. Muy poco después sería enviado a la región con esa misión justamente. Tres meses después de su segundo viaje apareció un agente secreto francés en Buenos Aires e informó que habían rumores de que el príncipe de la corona sueca estaba a la caza de un nuevo trono en Sudamérica.

Por qué un hombre que pasó de mariscal de Napoleón a rey de Noruega y Suecia estaría buscando un nuevo trono? A comienzos de 1816 Bernadotte tenía todos los motivos para no sentirse seguro de su trono en Suecia, Gustaf III había sido asesinado en 1792; su sucesor al trono Gustaf IV Adolf había sido depuesto por un golpe militar en 1809; el príncipe heredero había fallecido en circunstancias extrañas; había un posible pretendiente al trono sueco que consistía en una familia real en el exilio y no era muy popular entre todos los suecos que un francés, que además era un hombre de Napoleón, fuese “importado” para ser el regente. La suma de todo es que Karl Johan tenía motivos ciertos para sentir cierta inseguridad en torno a su posición como monarca. Entre las cartas que Graaner envió a Suecia durante sus viajes se habla de las especulaciones en torno al trono argentino y partes de las cartas han sido arrancadas.

Cuál era la finalidad de los viajes de Graaner probablemente no lo sepamos nunca con seguridad. pero lo que sí sabemos es que sus cartas y sus notas sobre el Congreso de Tucumán son de gran importancia desde que Graaner como único extranjero ha dejado de esta forma una imagen más matizada de lo que realmente ocurrió en aquella histórica reunión del 9 de Julio de 1816. 


OTRAS EDICIONES:    no hay

miércoles, 18 de septiembre de 2013

VEINTICUATRO AÑOS EN LA REPUBLICA ARGENTINA - John Anthony King


                                                              El elefante blanco
                                                               2003 - 313 pág

Interesantísimo documento de un testigo y protagonista de nuestra historia entre 1817 y 1841.

John Anthony King nació en Nueva York en 1803. A fines de 1817 llegó a Buenos Aires en viaje de aventura y se incorporó poco después al ejército argentino, donde alcanzó el grado de coronel. Tuvo oportunidad de ser testigo y actor en la vida civil y militar del país, desde su llegada y hasta su regreso a los Estados Unidos en 1841.

En 1846 publicó en Londres el relato de sus aventuras impreso por Longman, Brown, Green and Longmans. Esta obra, casi ignorada, fué traducida al español por Juan Heller, con los auspicios de la Universidad de Tucumán, cuyo rector, Juan B. Terán, cedió la traducción a La Cultura Argentina, que la editó en 1921.

ACERCA DE ESTE LIBRO  esta edición forma parte de la colección de relatos editada por Ediciones El Elefante Blanco.Puede encontrarse algún ejemplar en librerías de nuevos Un texto olvidado que de casualidad fué encontrado en Londres por un amigo de Mitre.

OTRAS EDICIONES

- Hyspamérica  1988  250 pág




- Vaccaro - La Cultura Argentina  1921    184 pág





- Editorial Claridad   2013



viernes, 30 de agosto de 2013

CAUTIVO EN LA PATAGONIA - Benjamín Franklin Bourne


                                                           Ediciones Continente
                        2006 - 125 pág


El sorprendido aventurero Benjamín Franklin Bourne salió de la costa este de los Estados Unidos con la intención de hacerse rico con el oro del oeste. Pero su barco, que a la sazón debía atravesar el Estrecho de Magallanes, tuvo la mala ocurrencia de pararse a negociar con unos habitantes naturales que parecían pacíficos. Como resultado, Bourne y otros socios en desgracia, cayeron en manos de una tribu de 'gigantes patagones'. Los casi cuatro meses que pasaría en condición de cautivo transformaron su viaje en una auténtica odisea que cuenta, con prosa sencilla y vistosa, en Cautivo en la Patagonia, una obra de 1853 preñada de exotismo y aventura. Bourne describe sus padecimientos y privaciones así como los hábitos y supersticiones de esos 'gigantes': la vestimenta, la comida, la caza del guanaco y del puma, y la captura de caballos. El autor no evita giros efectistas ni cierto dramatismo, pero construye un texto verosímil y de muy grata lectura.

ACERCA DE ESTE LIBRO: el libro forma parte de una colección de 26 títulos que publicó Ediciones Continente junto con la Fundación de Historia Natural Félix de Azara de Buenos Aires, todos dedicados a la Patagonia.
Se puede conseguir en librerías fácilmente.

OTRAS EDICIONES:

- Emecé   1998  215 pág






miércoles, 28 de agosto de 2013

MONTEVIDEO Y BUENOS AIRES A MEDIADOS DEL SIGLO XIX - Dr. Amédée Moure


                                                             Editorial Perrot
                                                               1957 - 62 pág

El médico y escritor francés Amadeo Moure llegó al Río de la Plata en 1847.
Conoció el Montevideo de la Guerra Grande y pasó luego a Buenos Aires donde instaló por algún tiempo su consultorio. Espíritu observador y sagaz, tomó nota de sus experiencias de viaje y las utilizó diez años más tarde para escribir dos artículos sobre Montevideo y Buenos Aires.
No pretenden ser cuadros definitivos o acabados sino sólo acuarelas realizadas con pocas pinceladas, en las que la profundidad cede paso a la espontaneidad. Tampoco podrán constituir la fuente principal para quien quiera documentarse sobre el Río de la Plata de mediados del siglo XIX, pero sí le ofrecerán detalles pintorescos, rasgos curiosos, olvidados por otros viajeros de la época.
Las azoteas montevideanas con sus tertulias estivales, las calles y edificios de la Nueva Troya, las procesiones de la semana santa porteña, la burlesca quemazón de los judas cargada de intención política, aparecen registrados en las páginas de este francés culto y algo excéntrico, testigo y fiscal del Río de la Plata de antaño.

ACERCA DE ESTE LIBRO:  ejemplar muy difícil de conseguir. Puede encontrarse en Mercado libre.

viernes, 9 de agosto de 2013

EL RÍO PARANÁ - CINCO AÑOS EN LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA (1857 - 1862) - Lina Beck Bernard


                                                                    Emecé 
                         2001 - 220 pág


Un retrato poco conocido de Lina Beck Bernard


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El Museo Histórico Provincial de Santa Fe, ubicado en San Martín y General López, ofrece un retrato prácticamente desconocido de Lina Bernard de Beck. La esposa del fundador de San Carlos, Carlos Beck, vivió en esa ciudad durante los años 1857 y 1862.
Al llegar a Santa Fe, la familia ocupó una antigua casona con mirador, frente a la llamada Plaza del Congreso (hoy plaza 25 de Mayo).
Desde la azotea Lina vio transcurrir aspectos de la vida santafesina que fueron plasmados -entre otros temas- en el libro: “El río Paraná, cinco años en la Confederación Argentina” (1864), una interesante obra que sigue siendo utilizada como fuente para conocer detalles de la cotidianeidad en la región y en la ciudad de antaño. Años después publicó en Europa “Fleurs des Pampas, Scéne et souvenirs du désert argentin” (1872), en relación a los años vividos en nuestro país.
CARTA DE VISITA
En la fotografía se lee: “Sra. Da. Isabel S. de Sotto, obsequio de su amiga Lina B. de Beck. Julio, 1862” (la señora Isabel Sanginés de Sotto era la propietaria de la casa que la familia Beck Bernard alquilaba en Santa Fe).
Este formato es conocido como “carte de visite” o “carta de visita”. Este tipo de técnica se desarrolló en la segunda mitad del siglo XIX y se popularizó durante varios años; el cliché medía aproximadamente 6 cm de ancho por 10 cm de alto.
Un nuevo lanzamiento de la colección El País del Sauce

El río Paraná según la mirada de una viajera alsaciana del siglo XIX

Las editoriales de la Universidad Nacional del Litoral y la de Entre Ríos reeditaron El Río Paraná. Cinco años en la República Argentina de Lina Beck-Bernard, que vivió junto a su familia en la ciudad de Santa Fe entre 1857 y 1862.

El río Paraná según la mirada de una viajera alsaciana del siglo XIX
Puerto santafesino - Lina llegó junto a su marido, que reclutaba inmigrantes europeos para fundar colonias agrícolas.
Las islas del Paraná (…) son verdaderos ramos de flores, elevándose del seno de las ondas como un lugar encantado por algún dios pagano. Aparecen pájaros magníficos, el flamenco con alas rosadas, el ibis de un blanco nieve, cercetas, gallinetas de agua, el cisne blanco con cuello negro y mil otros huéspedes con plumaje brillante que se cobijan en estos nidos de flores o navegan sobre estas aguas profundas; mientras que en la maleza espesa de juncos y cactus, el jaguar o tigre de América espía al viajero imprudente que se aventura demasiado cerca del borde o, a falta de esta presa, acecha los grandes dorados del Paraná que vienen a depositar sus huevos entre hierbas flotantes", escribió la viajera alsaciana Lina Beck-Bernard al contemplar el río desde la goleta en la que llegó con su familia a la ciudad de Santa Fe. Allí vivieron entre 1857 y 1862, en una casona donde tomaría los apuntes de un libro de viajes que escribió tras su regreso a Europa.
Así, en 1864, se publicó en París Le rio Parana: Cinq années de séjour dans la République Argentine. Escritas en francés, estas páginas construyeron un relato singular porque si bien contaban una experiencia transoceánica, también se detenían en la historia de una estadía, de una permanencia en un lugar. El libro se conoció en Argentina recién en 1935, cuando el historiador santafesino José Luis Busaniche tradujo la obra y la publicó en El Ateneo con varios párrafos suprimidos (aquellos donde Lina hablaba mal de Juan Manuel de Rosas) y con un título diferente: Cinco años en la Confederación Argentina. Esa misma edición volvió a publicarse en 2001 por Emecé. Ahora, El río Paraná: cinco años en la República Argentina acaba de ser coeditado por la Universidad Nacional del Litoral y la Universidad Nacional de Entre Ríos, por primera vez con su título original. El texto ofrece traducción directa del francés a cargo de Cecilia Beceyro, la inclusión de los párrafos suprimidos y un extenso estudio –que incluye cronología, bibliografía y notas– realizado por Claudia Torre. De este modo, el itinerario de Beck-Bernard recobra la voz original de la autora, donde aparecen los hechos cotidianos, el río, los animales, las conversaciones, la comida y todos esos pequeños universos que se despliegan con la idea moderna de progreso como telón de fondo. 
Es verdad que el viaje de la autora estuvo indisolublemente ligado a su vínculo marital: su esposo, Charles Beck, lideraba la agencia de inmigración y colonización que propició el tránsito hacia Sudamérica. En ese marco, se entiende que la escritora subraye procesos de diversidad social y cultural en función de cambios que ella entiende como necesarios a mediados del siglo XIX, un momento donde la provincia de Santa Fe se encontraba en un estancamiento económico significativo. Sin embargo, registra los grandes hechos a través de una mirada personal, capaz de combinarlos con detalles casi imperceptibles. Así observa, por ejemplo que si bien las mujeres criollas "no tienen instrucción" sí tienen "educación". "Desde pequeñas, aún niñas, son capaces, de tacto, de trato social, de buen juicio, de sentido común. Tienen en general un espíritu observador, una excelente memoria, una habilidad prodigiosa en todos los trabajos de su sexo, una gran facilidad para aprender y un gran espíritu natural. Todo esto en medio de supersticiones, ignorancia y descuido. Pero se ve que ahí hay buenos elementos", escribe. Con los varones es menos condescendiente (también, con la Iglesia): "El criollo, indolente y supersticioso por costumbre, es por naturaleza un observador malicioso, burlón, aficionado a los epigramas y a los apodos." 
El viaje se inició el 9 de enero de 1857 en el viejo puerto de Southampton, en el sur de Inglaterra, con escalas en España y Lisboa. El primer contacto con América tuvo forma brasilera a través de Pernambuco y Bahía. Luego, junto con las cúpulas redondeadas de Montevideo, aparece el Río de la Plata. Y al fin, navegando en una goleta por el río Paraná, la familia Beck-Bernard llegó por fin a Santa Fe. Todo este itinerario encuentra en la voz de Lina un tono voluptuoso que no pretende ser naturalista y que incluso, dice Torres, puede considerarse una veta de lo que reaparecerá en la narrativa latinoamericana del siglo XX "diseminada en las eficaces operaciones del realismo mágico". Torres también señala que estas memorias de viaje fueron "en tanto actualización del recuerdo de la experiencia de viaje realizada unos años antes, no se limitan a contar la administración de un proyecto colonizador sino que exhiben una versión articulada del Litoral Argentino de mediados del siglo XIX y lo que significó el contacto con este mundo para una mujer ilustrada de 1860".  «

ACERCA DE ESTE LIBRO:  El ejemplar no es muy conocido, hay que buscarlo bastante y la última edición es del año 2001, por lo que hay pocos números dando vuelta.

OTRAS EDICIONES: 
- Ed. El Ateneo       1935   280 pág